martes, 27 de mayo de 2008

LA MÚSICA ES...

La música (el arte de las musas) es el arte de organizar sensible y lógicamente una combinación coherente de sonidos y silencios utilizando los principios fundamentales de la melodía, la armonía y el ritmo, mediante la intervención de complejos procesos psicoanímicos.

En sucesivas entregas compartiré con todos vosotros algunas de mis obras favoritas de todos los tiempos. Estas son sólo cinco de ellas:
1.- "Moonlight Sonata (1º mov)", de Ludwig Van Beethoven.
Es increible la paz que me dá esta obra maestra.
2.- "With a little help from my friends", de The Beatles, pero la versión del gran Joe Cocker.
Joe Cocker le dió vida a esta canción, que en las voces de los Beatles sonaba demasiado sosa y cuadriculada para mi gusto. El coro que se incorporó y demás arreglos son simplemente geniales.
3.- "Stairway to heaven", de Led Zepplin.
Para mí es el grupo que define el rock.
4.- "Love in vain", de Robert Johnson.
El bluesman que hizo un pacto con el diablo en un remoto cruce de caminos sólo llegó a grabar 29 canciones. Sólo esas 29 le bastaron para revolucionar el blues y convertirse en el mayor mito de la música contemporánea.
5.- "Amazing Grace", con letra de John Newton. La melodía no parece tener un autor concreto.
Yo no soy nada religioso, ni creyente, pero esta melodía es conmovedora e inspiradora como pocas. Aquí podeis conocer su historia.
No es una casualidad que casi todas nuestras canciones favoritas sean baladas, melodías tristes o melancólicas. Se trata de una música capaz de hacernos vibrar, jugando con sentimientos mucho más complejos que los que surgen con cualquier obra más bailable, rítmica o acelerada. No obstante, en la próxima entrega prometo añadir algun rock cañero, o quizás algo funky.

martes, 29 de abril de 2008

Juan Manuel de Prada: la pedantería

¿A quién llamo pedante? A ti, Juan Manuel de Prada, que eres un plasta pedante.

Verán ustedes, hace poco compré un libro de Juan Manuel de Prada, La vida invisible. Lo compré porque estaba muy barato y porque en la portada rezaba el siguiente mensaje: "Premio primavera de novela 2003". Luego leí el resumen del argumento y parecía interesante, así que lo compré. Cuando ayer empecé a leer supe enseguida que el primer bostezo sería inminente. Sólo pude soportar dos capítulos antes de empezar a odiar a todos los personajes y a su creador.

¿Cómo se puede escribir "El cielo, esa fábrica de mitologías, se deshilachaba de nubes que acolchaban el descenso", para decir que el avión aterrizaba? Por Dios, así es normal que se utilicen 530 páginas para una historia que podría resolverse en 200.

Juan Manuel de Prada, querido, que sepas que para escribir un buen libro lo único que hace falta es saber contar historias. Por muchas grandes palabras, metáforas y sinónimos que sepas meter en una frase, no hace falta utilizarlo todo en cada línea de cada página. En serio, ya sabemos que eres muy culto y sabes utilizar palabras que muchos no conocemos, pero eso no hace que la historia sea mejor. Este libro tuyo es un coñazo porque no dejas vivir a tus personajes, porque tu ego lo eclipsa todo. Utilizas un lenguaje tan recargado y pedante que me recuerdas al Joei, el personaje de Friends, en el capítulo en que aprende a buscar sinónimos y antónimos en el ordenador y que, para parecer menos idiota los utiliza todos, sin importarle el resultado caótico final (ejemplo: gran corazón = descomunal órgano aórtico). En serio, es de risa.

Este libro, La vida invisible, es un truño no porque la historia sea mala (aunque tampoco es que me muera por conocer el final), sino porque mientras vas leyendo, no puedes meterte en la piel del personaje. En todo momento eres consciente de que existe un escritor que se esfuerza por que tú parezcas más torpe (lingüísticamente hablando) que él.

Yo creo que toda buena historia merece que su creador se haga invisible a los ojos del lector y, de esta forma, tan sólo prevalezcan los personajes, los paisajes y los hechos narrados. Con el cine pasa igual: las mejores bandas sonoras son las que no se "escuchan" porque se han mimetizado perfectamente con el argumento, al igual que el mejor actor es aquel que desaparece de la pantalla para que sólo quede el personaje.

martes, 15 de abril de 2008

MENTIRAS

  • LAS TRES FRASES MENOS CREIBLES SEGÚN MURPHY:
  1. El cheque ya está enviado.
  2. Claro que te respetaré por la mañana.
  3. Soy del Gobierno y estoy aquí para ayudarle.
  • VÍDEO 21 MENTIRAS UNIVERSALES:

http://es.youtube.com/watch?v=9EFsySO8lYM

sábado, 12 de abril de 2008

LA ÚNICA SALIDA

Este impresionante documento audiovisual podría definirse de muchas maneras y ninguna estaría del todo ajustada a la cruda realidad. Esta realidad es capaz de superar, no sólo la mejor ficción, sino las propias palabras, hasta dejarnos solos con nuestros más íntimos pensamientos. Por eso, intentar explicaros estas imágenes es un ejercicio totalmente inútil; cada uno verá lo que quiera ver.
¿Lo que yo veo? Pues veo un pedazito de la vida de un hombre...quizás, no el más dramático ... acaso, el más liberador. Veo una fría determinación, precedida de un sudor frío. Por último, veo la impotencia y la incredulidad de aquellos que creían seguir un guión perfectamente escrito y que son burlados por uno de los actores principales, el cual ha decidido hacer su último mutis por el foro sin previo aviso.

viernes, 4 de abril de 2008

E.C. Was Here

Cuando empecé a escuchar Blues, uno de mis primeros referentes fue Eric Clapton y su inseparable Stratocaster. Este disco lo encontré registrando en el mueble donde mi padre guardaba sus preciados vinilos. Todos los días escarbaba para encontrar una nueva joya: Joe Cocker, Steve Winwood, Led Zeppelin, Jethro Tull...cada nuevo descubrimiento era una aventura, una celebración en la que sólo yo participaba. Toda esa música no era nueva para mí, la tenía incrustada en mis oídos desde la época en que yo dormitaba felizmente en la cuna, escuchando el murmullo de mis padres y sus amigos disfrutando de la cena y la música. Por eso, el día que descubrí (más bien, redescubrí) E.C. Was Here, me sorprendí anticipándome a melodías que yo pensaba que eran nuevas para mí; sin embargo, todo era tan familiar como si yo mismo hubiese participado en la grabación.

La música Blues, interpretada por músicos en estado de gracia, es el principio y el final de este disco en el que se incluyeron tan sólo seis temas, extraídos de varios conciertos durante la gira mundial de 1975. En esta ocasión, Calpton utiliza una guitarra Gibson con la que arranca las primeras cálidas notas de la portentosa versión que interpretan del "Have you ever love a woman?", de Billy Myles, que es el primer tema del disco (no puedo dejar de escuchar este blues). Como curiosidad, decir que Clapton no sigue ni mucho menos al pie de la letra el tema de Myles; de hecho, deja incompletas muchas frases de la letra original (¿simple despiste?¿demasiadas drogas?) y, por otro lado, la interpretación instrumental es un verdadero ejemplo de cómo reinventar una canción, ya de por sí genial, y salir airoso de dicha situación.
Este disco me impulsó a seguir el camino del blues y, poco después, conocí a Freddie King (mi favorito entre los tres "king": B.B., Albert y Freddie) y adquirí un cd que recopila alguna de sus actuaciones entre 1934 y 1976. Cuando empezó a sonar la sexta canción, "Sugar Sweet", una imagen ocupó toda la porción de mi cerebro dedicada a la memoria junto con un sonido: era el sonido de mi cuna, el que mis tiernos oídos recogieron y guardaron con cariño todos esos años. Era E.C. Was Here... pero, ¿cómo era posible? Busqué el libreto y lo comparé con el del cd de Clapton. Efectivamente, las cuatro últimas canciones recopiladas en tributo a Freddie fueron grabadas por los mismos músicos presentes en E.C. Was Here. De hecho, ¡ahí estaba! el propio Clapton compartiendo escenario y protagonismo, un invitado de excepción.
¿Fue Eric Clapton invitado por Freddie King o fue éste último el invitado? Son los mismos músicos y el mismo sonido, pero no concuerdan las fechas: mientras que E.C. Was Here fue grabado en 1975, las apariciones con Freddie tuvieron lugar en 1974 y 1976. ¿Conoció Clapton a esos músicos gracias a Freddie en el 74 y decidió grabar con ellos un año más tarde? Aún desconozco los detalles, seguiré preguntando a personas que saben más que yo, pero lo que es cierto es que Eric Claton estuvo allí.